El Carrascal de Nisano

El Carrascal de Nisano

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Entrada de Pablo G. Autor del blog vestigios de la GC en Lierta (Huesca)

En el Carrascal de Nisano quedan los restos de una pequeña construcción denominada en los mapas como Casa del Guarda. Durante la Guerra Civil española, la mancha boscosa era más extensa. De hecho, tal y como vemos en las imágenes aéreas, la caseta estaba completamente rodeada de carrascal situándose más o menos en su centro. En otros lugares también es nombrada como Casa Blanca. 

Hoy en día está prácticamente derruida. Se distinguen algunos muros de piedra y otros de tapial y ladrillo, además de unas elevaciones en la parte noroeste. El muro del noreste es el que en mejor estado se encuentra.  Es de tapial y ladrillo. En los exteriores de la caseta y ya debajo del carrascal, hay al menos un par de huecos en el suelo que parecen tener origen humano. 
Durante la contienda, Pedro Torralba nos habla del edificio. Como ya se ha comentado en otras entradas, pertenecía al regimiento Rojo y Negro de la División Ascaso. Nos cuenta que en la tarde del 9 de abril de 1937, durante los combates en torno al Castillo de Becha, el mando operacional le ordena montar en la Casa del Guarda un puesto avanzado de información para coordinar las acciones militares entre el mando y la primera línea. Para ello contaba con un heliógrafo y enlaces a pie, moto e incluso en coche. Además el edificio poseía una línea telefónica directa con el cuarte general del Regimiento (situado en Igriés). 

En una época en el que las comunicaciones no estaban tan desarrolladas, la rapidez de los enlaces era algo fundamental durante los combates. (Combatent republicà, podria ser un correu, amb una motocicleta per una carretera d’una població del front d’Aragó. Generalitat de Catalunya.)
Antonio Algarra nos cuenta que una de las baterías republicanas durante la ofensiva de Huesca de junio de 1937, se encontraba en torno a esta construcción. En concreto una batería del 15.5. Es probable pues, que desde esta posición situada en el centro del carrascal, se bombardease frecuentemente con artillería las posiciones franquistas. 

En la ofensiva de marzo de 1938 se levanta el Cerco de Huesca. Aunque el frente se rompe algo más al norte, el ejercito rebelde realiza operaciones de limpieza en el Carrascal para evitar que tropas enemigas se quedasen embolsadas. En la Liberación de Huesca se indica que los regimientos Zamora y San Marcial son los encargados de hacerlo. También nos dice que en la caseta estaba el Puesto de Mando de la 135 Brigada Mixta. Es posible también, que los republicanos usasen la Casa del Guarda como puesto de mando u otros usos análogos desde abril de 1937 y hasta marzo de 1938.

Restos de los muros de piedra

Lo más singular de la caseta, son varios huecos abiertos en este muro. Entramos en el terreno de la elucubración porque no tengo ninguna prueba de ello, pero estos agujeros en la pared bien pudieron ser aspilleras que se abrieron en algún momento del conflicto. El frente estaba a unos dos kilómetros de la caseta pero tal vez durante la ofensiva de marzo de 1938, al quedar parcialmente copado el Carrascal, se abrieron como último recurso para defenderse. 

Dos de las aspilleras están abiertas en el muro noreste, una tiene forma prácticamente circular.

En la esquina que forman dos muros, hay también dos huecos. En esta imagen se puede apreciar aún el color blanco que tenía la casa y los ladrillos que formaban parte de su sólido muro

Por último, comentar que cerca de la caseta existen dos huecos en el terreno. Es posible que haya más estructuras similares en las inmediaciones de la Casa del Guarda. Tal vez estas cavidades se utilizaban como refugio en los frecuentes bombardeos de artillería, aviación y mortero que tenía la zona.  O quizá, como lugar para enclavar piezas de artillería o morteros. 

En el caso de que esas cavidades sean aspilleras de la Guerra Civil, sin duda se trata de un vestigio peculiar. Aunque su origen sea otro, no por ello la Casa del Guarda deja de ser otro testigo del conflicto a punto desaparecer. También lo es de de un modo de vida ya extinto. Un añadido más a este entorno de singular belleza que es el Carrascal de Nisano. 

Pablo GP