Durante la guerra, el pueblo de Salvacañete, debido a su posición estratégica entre Castilla, Aragón y Valencia, tuvo gran relevancia militar, contando con varias instalaciones castrenses que dependían del XIX Ejército republicano, con centro de Mando en Torrebaja (Valencia). Había un destacamento asentado en las proximidades de la ermita de Valdeoña, en la carretera que enlaza Salvacañete con Albarracín, cerca del puente del Ventorro que cruza el río Cabriel. Su cometido era vigilar el polvorín instalado en esa ermita y alojar a los sanitarios que trabajaban en el hospital ubicado en el Ventorro.
Los Ojos de La Tierra. Hemingway en Salvacañete II.

Muy cerca de la ermita, en el arranque de la carretera a Albarracín, a las afueras del pueblo, se halla un sólido nido blindado, con capacidad para albergar una ametralladora. El frente, en el sector de Albarracín, se encuentra a unos 20km, en Arroyofrío.
Salvacañete sirvió de base para dos ofensivas republicanas. La primera, denominada Tercera Batalla de Teruel, en julio de 1937. En la localidad tenía su centro de mando la Agrupación de flanco izquierdo, o AGT, a cargo del mayor Trigueros. Incluía las Brigadas Mixtas 60, 81, 83 y 87, entre otras unidades de apoyo. La segunda ofensiva que parte de Salvacañete, con el mismo objetivo de conquistar Albarracín, es la denominada Toril-Terriente, en abril de 1938.

El nido se haya situado a unos cien metros de la localidad, y enfila una larga recta en la antigua carretera a Albarracín.
La posición consta del nido, de aprox 2 x 3 metros en su interior, más dos galerías de tiradores con aspilleras de hormigón, una a cada lado, de unos 6 metros de longitud cada una.
No consta que este elemento entrara en acción durante la guerra.
Fuentes: Romero Serrano, José. Montes Universales 1936-1939: Guerra en Montaña. Seis batallas de Molina a Albarracín.











